Los señores de las finanzas

Liaquad Ahamed, economista y ex asesor del Banco Mundial, empezó a pensar en la redacción de su libro Los señores de las finanzas (Deusto, 2010) a fines de 1999 a raíz de un artículo en la revista TIME que llevaba por título “El comité que ha de salvar el mundo” y en el que se retrataba a tres hombres: Alan Greenspan, a la sazón presidente de la Reserva Federal; Robin Rubin, entonces Secretario del Tesoro y Larry Summers, subsecretario del Tesoro.

La revista los etiquetaba como los “tres héroes economistas” que habían salvado al mundo con su rápida intervención durante la crisis asiática de fines de los noventa. Leyendo el artículo se percató de que en la crisis de los años veinte algo parecido había ocurrido y que fueron cuatro los hombres que por aquel entonces conformaban lo que vino en llamarse “el club más exclusivo del mundo”. Con una salvedad, estos cuatro hombres no salvaron el mundo, sino que más bien lo empujaron hacia lo que en palabras de John Maynard Keynes fue “una de las mayores catástrofes económicas de la historia moderna”.

La producción industrial decreció un 30% en Estados Unidos, un 25% en Alemania y un 20% en el Reino Unido. Asimismo, en Estados Unidos 5 millones de personas perdieron sus trabajos, 4,5 en Alemania y 2 en el Reino Unido. Fue una debacle económica en toda regla, pero a fines de 1930 todavía había esperanzas de recuperación si los bancos centrales movían sus fichas acertadamente.

No fue así, los bancos centrales no estuvieron a la altura de las circunstancias y sus políticas no sólo no mejoraron la situación económica sino que acabaron por empeorarla: en 1932 Estados Unidos vivía su peor recesión de la historia y en Alemania el nazismo –cuyo auge está plenamente vinculado a la recesión- alcanzaba la edad adulta.

Los cuatro banqueros que protagonizaron las decisiones económicas de aquellos años y que, a su vez, protagonizan este libro fueron: Montagu Norman del Banco de Inglaterra; Émile Moreau del Banco de Francia; Hjalmar Schacht del Reichsbank y Benjamin Strong, de la Reserva Federal de EEUU.

Cuatro banqueros cuya lucha obstinada por controlar la inflación llevó al mundo al abismo y que a la luz de la investigación llevada a cabo por Liaquad Ahamed conducían sus propias economías a oscuras, sin un conocimiento real de las leyes de la economía y sin las herramientas adecuadas para dirigirla por el buen camino.

Todo ello tiene un evidente paralelismo con la crisis actual y solemos pensar que nuestros gobernantes actuales no están en la misma situación que sus predecesores en la década de los años veinte: ni en lo que se refiere a conocimientos ni en lo que se refiere a herramientas de gestión.

No obstante, y si bien es cierto que Ben Bernake, presidente de la Reserva Federal y Henry Paulson, ex Secretario del Tesoro, actuaron con muchísima rapidez y evitaron un colapso económico con la inyección de liquidez en el sistema bancario, no lo es menos que ambos permitieron la caída de Lehman Brothers, lo cual supuso por el efecto contagio la caída de numerosas instituciones alrededor del mundo.

Y ésta es la gran pregunta que Liaquad Ahamed pone encima de la mesa: ¿Realmente entendemos mejor que nuestros predecesores los vericuetos de nuestro sistema económico o, quizá, sólo pensamos que en efecto así es sin que realmente así sea?

Es una pregunta incómoda, no cabe duda, pero que gracias a su magistral investigación y a su excelente capacidad narrativa, Liaquad Ahamed no sólo nos invita a que nos formulemos, sino que nos acompaña en su proceso de elaboración a través de una historia que, aunque trágica, resulta enormemente estimulante, motivo por el cual ha sido galardonado con el premio Financial Times & Goldman Sachs al mejor libro del año y con el Premio Pulitzer de Historia de 2010.

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(Reportaje sobre Los señores de las finanzas emitido en el programa Cierre de Mercados de Intereconomía TV el pasado 18/10/2010 en el que participé respondiendo a unas preguntas.)

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