Cómo escribir un buen libro de empresa

Si bien nunca he escrito un libro de empresa, ni bueno ni malo, he leído cientos de ellos. Muchos por afición o curiosidad y, otros muchos, por mi responsabilidad profesional en Grupo Planeta. Asimismo, he leído por igual buenos libros de empresa como pésimos manuscritos que nunca llegaron a editarse. Todo ello me permite tener una idea bastante clara de cuáles son los elementos que convierten un texto en un buen texto, es decir, en un libro merecedor de una inversión en tiempo y dinero por parte del lector.

Si estás pensando en escribir un libro de empresa, y por si pudieran servirte de ayuda, aquí te dejo 12 breves consejos:

1- Lee todo lo que puedas sobre la materia a la que vas a dedicar tu texto y, sobre todo, lee a los clásicos. Por ejemplo, si vas a escribir sobre estrategia lee a Porter, a Peters, a Collins, a Senge, a Kim, a Kaplan y Norton, a Hamel, a Prahalad, etc. antes de empezar. Esto es más una obligación que una recomendación: si no lo haces se va a notar y, muy probablemente, ningún editor querrá publicar tu texto.

2- Prepara previamente tanto como puedas el mensaje sobre el quieres escribir. Para ello tienes infinidad de recursos: escribir un blog sobre la temática, escribir artículos para periódicos o revistas, dar clases, charlas, conferencias, etc. Cuanto más hayas trabajado la idea mejor será el resultado final y, sobre todo, más fácil te resultará escribir el libro.

3- Elige el lector al que te diriges. Es decir, escoge quién es tu público objetivo, qué necesidades de conocimiento tiene y cómo puedes ayudarle. No intentes ir a todos los públicos, no suele funcionar. Y no escribas para ti, o al menos no lo hagas si quieres que te lean.

4- Define el solucionador del libro, esto es, qué ofrece tu libro que pueda resultar de valor para un lector. O, en otras palabras, qué va a aprender quien te lea. Un libro es, al fin y al cabo, un producto y, como todo producto, debe solucionar una demanda de mercado. Si como producto no tiene un solucionador claro tendrá muy pocas posibilidades de que el consumidor lo escoja.

5- Estructura previamente los contenidos que vas a incluir en el libro. Lo más fácil es escribir un breve resumen de los contenidos de cada capítulo, así te aseguras que dotas al texto de una estructura lineal y de que no repites nada ya explicado.

6- Ordena bien las ideas. Debes explicar una sola idea principal, que será la estructura sobre la que repose el texto y, a partir de ella, introduce las sub-ideas que consideres necesarias para respaldar, ilustrar o desarrollar la idea principal.

7- Deja la introducción para el final. La introducción es la parte más importante del libro, pues es la primera toma de contacto del lector con tu texto. Si está mal escrita, mal estructurada y no desarrollas en ella la propuesta de valor del libro es muy probable que el lector te abandone. En la introducción tienes que explicar cuál es tu idea principal y cómo vas a desarrollarla, al tiempo que debes indicar qué beneficios va a obtener el lector de la lectura de tu texto. Piensa en la introducción como si de de un trailer de una película se tratara: debes concentrar toda la fuerza del libro en apenas dos o tres páginas, creando en el lector la necesidad de seguir leyendo. Asimismo, no te olvides de explicar aquí quien eres y qué te ha llevado a escribir sobre lo que escribes, piensa que el lector necesita siempre una referencia sobre quien escribe lo que está leyendo.

8- Desarrolla la idea principal ya en el primer capítulo. Si esperas demasiado es posible que para cuando te pongas a ello el lector ya no te acompañe. Es frecuente, sobre todo en autores noveles, pensar que antes de abordar la idea principal uno debe describir todo el marco de referencia para que el lector pueda entenderle. Falso. Piensa que si el lector ha escogido tu libro seguramente se debe a que ya está interesado en la materia y, por consiguiente, ya conoce el marco de referencia. Si se lo repites al inicio del libro le estarás construyendo una muralla quizás infranqueable. Pongamos un ejemplo: si escribes sobre redes sociales no empieces explicando cómo, cuándo y dónde nació Internet y qué es el hipertexto. El lector ya lo sabe y lo que quiere es leer lo que tienes que decir sobre redes sociales, nada más.

9- Cita todas las ideas que previamente haya desarrollado otro autor e incluye la fuente de todos los ejemplos, ilustraciones, gráficos, etc. que incorpores al texto. Asimismo, incluye al final una bibliografía con todos aquellos libros que consideres imprescindibles para la temática en cuestión y que creas que puedan servir al lector para ampliar información.

10- Desconfía de los amigos y conocidos a quienes dejes leer el texto una vez escrito y cuyo feedback sea sólo positivo. Con toda la buena intención del mundo estarán dándote ánimos, pero no suelen ser los jueces más apropiados para cualificar la calidad de un texto. Pensar que uno ha escrito un best seller simplemente porque sus diez o doce amigos o conocidos le han dicho que es estupendo es un error demasiado común y fuente de grandes decepciones. En resumen, no te crees falsas expectativas gratuitamente.

11- No conviertas lo que puede ser un buen artículo en un libro. A menudo el origen de los libros de empresa es un artículo en una revista de Management. Un buen artículo que consigue cierta relevancia y a cuyo autor un editor le pide que lo “alargue” para convertirlo en libro. No suele funcionar: le sobran páginas por todos lados y el lector lo acaba notando y, evidentemente, molestándose por ello. El mejor ejemplo reciente es Superficiales, el último libro de Nicholas Carr, quien desarrolló la idea del libro en el artículo Is Google Making us Stupid?, publicado en la revista The Atlantic en el número de julio/agosto de 2008. El artículo es estupendo, pero la idea no da para 350 páginas, lo cual convierte el libro resultante en una pequeña tomadura de pelo para el lector.

12- Es un libro, no un blog. Cada vez es más habitual que quien se proponga escribir un libro de empresa lo haga envalentonado por el éxito que pueda estar cosechando en su blog. Mantener un blog es, sin lugar a dudas, un buen entreno para quien piense en escribir un libro e, incluso, una excelente plataforma de marca personal que puede permitir vender muchos más ejemplares. No obstante, el tono, el estilo y la técnica para desarrollar argumentaciones son completamente distintos en un blog que en un libro. Si tienes un blog y te propones escribir un libro recuerda que: a) transcurrirán varios meses, incluso años, entre que entregas el manuscrito y el libro llega a las manos del lector, b) un libro requiere, por lo general, que pongas el gran angular, mientras que el blog permite un teleobjetivo y c) el lector de tu blog no paga por leerte, el lector de tú libro sí, en consecuencia, su exigencia será mayor.

Una vez hayas publicado valdrás lo que vendas. Me explico: si no has publicado nunca y te dispones a publicar tu primer libro tendrás un voto de confianza por parte de los libreros y, con un buen título, una buena cubierta y un buen plan de marketing y comunicación por parte de la editorial, puedes conseguir que los libreros coloquen tu texto en la mesa de novedades. Ahora bien, si en este primer intento fallas, es decir, tu libro no se vende, dicho voto de confianza desaparecerá y te será muy difícil volver a repetir en la mesa de novedades. Piensa que lo primero que hace un librero cuando debe decidir si comprar o no un título a una editorial es ver el histórico de ventas del autor: si tu primera obra ha vendido poco difícilmente va a querer repetir, por muchos esfuerzos que haga la editorial y por mucho empeño que hayas puesto en la redacción de tu segundo libro. Es por ello que la primera vez es muy importante hacerlo bien y conseguir muy buenos resultados de ventas. Por consiguiente, no te lances a escribir hasta que tengas la idea muy madura y tengas todas las garantías de poder hacerlo lo mejor posible.

En próximos posts escribiré sobre qué hacer una vez terminada la redacción del libro y sobre marketing editorial al alcance del autor.

9 pensamientos en “Cómo escribir un buen libro de empresa

  1. Después de haber escrito más de 12 libros y vivir enteramente de venderlos a través de mi blog… Creo que estás equivocado en muchísimos aspectos. Por ejemplo eso de que “un libro no es un blog” o “la exigencia será mayor” creo que está demasiado sobre-exaltado.

    Un blog debe estar excepcionalemnte escrito, sino no ganará ni relevancia ni posicionamiento, obviamente la calidad del libro es mucho mayor pero tampoco es pasarse de “años y años”. Además tampoco leo jamás NADA relacionado con lo que escribo porque investigo por mi cuenta y no quiero contaminarme con otras fuentes, eso garantiza mucha creatividad y originalidad que fideliza mucho tus obras.

    PAra que tomes en consideración de mis palabras me remito a tu punto nº 10 :). Respecto a lo de estructurar ideas y demás… Esto depende mucho del autor, cada creativo tiene su técnica y su forma de conectar con sus emociones, que aunque sea un libro de Empresa también tiene que estar ahí.

    Es solo mi opinión

  2. A mi juicio un buen libro de empresa tiene su origen en una experiencia personal. En el fondo escribir es compartir algo, y en el caso de los libros sobre empresa se comparten experiencias y conocimientos empresariales. La experiencia vivida es la que mejor se conoce. Por eso el punto 1 es importante en tanto en cuanto relaciona la experiencia propia con la de otros y aporta una visión más completa a lo que se transmite. Desconfío de los autores que se aproximan a una temática con el solo objetivo de escribir un libro.
    Saludos.

  3. Usted ha visto libros que parecen intrascendentes: La mejor colección de chistes para despedidas de solteros. ¡ A quien le puede importar un texto así?, se preguntara. Pues al editor, quien publica el libro, para comenzar. Sabe que, efectivamente , el contenido de 250 cuentos breves y graciosos para esos eventos, las despedidas de solteros, tienen un mercado constante: todos los días aparecen en los diarios noticias de la pareja-muchas parejas- que acaban de contraer matrimonio. Y por lo menos la noche anterior alguien organizo una despedida de soltero para el novio y allí se contaron muchos chistes de todos colores y sabores. Ese es su mercado. Y como la gente se casa a diario, sus compradores serán permanentes.

  4. Creo que falta un 13 punto.

    Olvida todos los puntos anteriores y escribe lo que expresan tus emociones. Tu libro o será un éxito o se perderá en las estanterías, pero al menos tendrá su razón de ser y no sólo por razones económicas.

    Gran post y útil para tos@s los que no he descrito anteriormente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>