Premios KnowSquare al mejor libro de empresa 2011

El próximo martes 24 de enero se fallará en Madrid la primera edición de los Premios KnowSquare, que premiará al mejor libro de empresa publicado en castellano en 2011 y al mejor libro de empresa publicado en castellano y enfocado a PYMES de 2011.

Asimismo, se premiará a un autor por su labor divulgativa ejemplar.

Los finalistas en cada una de las categorías son:

Premio Know Square al Libro de Empresa publicado en castellano:

Cosas que me enseñó la vida gracias a la empresa. Carlos Espinosa de los Monteros (Deusto).
Economía de los no economistas. Carlos Rodríguez Braun (Lid).
Generación de modelos de negocio. Alexander Osterwalder y Yves Pigneur (Deusto)
Historia de la economía. John Kenneth Galbraith (Ariel).
Steve Jobs. Walter Isaacson (Debate).

Premio al Libro de Empresa enfocado en PYMES:

El arte de cautivar. Guy Kawasaki (Gestión 2000).
Innovar para ganar: el modelo A-F. Fernando Trías de Bes y Philip Kotler (Empresa Activa)
Inteligencia comercial. Luis Bassat (Plataforma)
La nueva gestión del talento. Pilar Jericó (Pearson).
No te rindas. Enrique Rojas (Temas de Hoy).

Premio a la Labor Divulgativa Ejemplar:

Carlos Rodríguez Braun
Enrique Rojas
José Antonio Marina
Mario Alonso Puig
Santiago Álvarez de Mon

La elección final correrá a cargo de los 3.200 usuarios registrados de KnowSquare, los cuales votarán online a través de esta página web.

Enhorabuena a KnowSquare por organizar unos premios que vienen a ocupar un espacio hasta la fecha inexistente en nuestro país y, en concreto, a sus principales impulsores Juan Fernández-Aceytuno, alma mater del proyecto KnowSquare, y Antonio Sansigre.

Asimismo, es de agradecer la colaboración de MoviStar en la esponsorización del evento, que se desarrollará el martes día 24 a partir de las 19 horas en el Auditorio Garrigues de Madrid.

Felicidades a todos los finalistas, todos ellos sin duda merecedores de tal distinción, y mucha suerte en la votación final.

¿Puede publicitarse un libro sólo vía Twitter y que éste se convierta en el más vendido?

¿Puede publicitarse un libro sólo vía Twitter y que éste se convierta en el más vendido de su categoría? En principio la respuesta es no, aunque a juzgar por lo ocurrido ayer 15 de noviembre de 2011 quizá la respuesta correcta sea sí.

Y es que ayer vivimos un capítulo más en la ya más que demostrada capacidad de Twitter para publicitar un libro.

Aquí la historia:

El lunes 14 nos reunimos los autores del libro El liberalismo no es pecado -los señores Carlos Rodríguez Braun y Juan Ramón Rallo-, y los responsables de la editorial Deusto, Sira Coll y un servidor.

El motivo de la reunión era poner en común el plan de comunicación del libro, cuya fecha de publicación estaba prevista para una semana más tarde, el 22 de noviembre.

Entre las varias cosas que comentamos, hicimos hincapié a los autores acerca de la importancia de Twitter como canal de comunicación y les explicamos que en la contraportada del libro se incluía el hashtag (#ElLiberalismoNoEsPecado) que habíamos creado para que los usuarios de Twiitter se sumaran a la conversación. Incluir el hashtag en la contracubierta es una práctica habitual en nuestros sellos desde hace ya varios meses.

Asimismo, les comentamos a los autores la necesidad de incluir dicho hashtag en todos los tuits que emitieran en referencia al libro. Y no sólo les gustó la propuesta, sino que ambos autores empezaron, de inmediato, a tuitear utilizando el hashtag.

Al día siguiente, martes 16 de noviembre, continuaron su actividad en Twitter, especialmente Carlos Rodríguez Braun, quien acabó entablando una conversación sobre economía nada más y nada menos que con los responsables de la cuenta de Alfredo Pérez Rubalcaba (@ConRubalcaba), candidato a la presidencia del Gobierno por el PSOE.

La conversación duró varias horas y fue seguida por miles de usuarios, quienes a su vez publicaron varios centenares de tuits expresando sus opiniones al respecto.

¿Y cuál fue la consecuencia? Que el libro se encaramó desde primeras horas de la mañana a lo más alto de la lista de libros más vendidos en Amazon España en la categoría de libros de economía y empresa. Y ahí sigue cuando escribo estas líneas.

Dado que todavía no ha empezado la campaña de promoción del libro y, en consecuencia, no ha aparecido ninguna reseña ni los autores han realizado ninguna entrevista acerca de su libro en los medios de comunicación, puede achacarse la repentina venta del libro a lo ocurrido ayer en Twitter, pues la próxima publicación del libro sólo se ha comunicado a través de dicha red social.

En resumen, ¿puede publicitarse un libro sólo vía Twitter y que éste se convierta en el más vendido de su categoría? A tenor de lo ocurrido ayer, parece que sí.

Las escuelas de negocio, a debate

El suplemento Negocios de El País publica hoy la crónica del debate que sostuvieron representantes de las principales escuelas de negocio españolas y Florence Noiville, autora del libro Soy economista y pido disculpas, publicado por Ediciones Deusto.

Dado que en su libro Noiville critica con vehemencia la enseñanza que los estudiantes reciben en las escuelas de negocio –en especial la que ella recibió en la École des Hautes Études Commerciales (HEC) de París, a la que acusa de educar en la doctrina neoliberal de la maximización a toda costa de los beneficios a quienes a la postre fueron responsables de la actual crisis económica- en Ediciones Deusto nos pareció adecuado organizar un debate entre la autora y representantes de las principales escuelas de negocio de nuestro país, en el que tratar la educación que se imparte en estas últimas y analizar qué cambios han sufrido sus programas a raíz de la reciente hecatombe financiera.

Propusimos el debate a Carmen Sánchez-Silva, de El País Negocios, quien enseguida se mostró encantada de participar y de hacerse eco del mismo en las páginas del suplemento de negocios. Tras ello invitamos a Marcel Planellas, secretario general de ESADE, a Francisco Navarro, vicedecano de IE Business School y a Santiago Álvarez de Mon, profesor de IESE.

La cita era a las 19:30 del lunes 19 de septiembre en la sede de Planeta en Madrid. Todos los participantes llegaron con los deberes hechos, es decir, con el libro leído y las ideas claras sobre la postura que iban a defender. No obstante, y tras unos minutos iniciales algo fríos y en los que, como si de jugadores de mus se tratara, parecía que todos estuvieran “estudiando” al rival, pronto los puntos de vista empezaron a confluir hacia un consenso común según el cual las escuelas de negocio pueden haber tenido algo de responsabilidad en la gestación de la actual crisis económica, pero sin duda no la única ni mucho menos la más importante. Asimismo, se puso encima de la mesa la necesidad de reorientar la formación que reciben los estudiantes con el objetivo de que los valores y la ética esté más presente en sus programas, analizando no sólo los resultados económicos que una determinada acción puede suponer para una empresa sino también para el resto de stakeholders.

En este sentido, Francisco Navarro, del IE, aseguró que ya han introducido elementos de finanzas sostenibles y de gestión del riesgo en sus asignaturas de finanzas y recordó que el IE ha creadola ONG Financieros Sin Fronteras (FsF). Marcel Planellas, de ESADE, comentó la creación del Instituto de Innovación Social y Santiago Álvarez de Món recordó que en sus clases fomenta siempre el pensamiento crítico.

En mi opinión, y así lo expresé al cierre del debate, las escuelas de negocio deben sin duda fomentar en sus programas educativos los valores básicos que todo directivo debe tener, tales como el respeto, la honestidad, la humildad, el afecto o, entre otros, el valor de la palabra dada, pero no creo que a las escuelas de negocio pueda acusárselas de ser las responsables de la crisis, en parte porque, a mi juicio, tampoco puede uno responsabilizar a las escuelas de negocio de los actos o acciones que realice un directivo tras su paso por una de ellas.

A mi juicio, la responsabilidad última cabe siempre encontrarla en el propio directivo, pues es éste, independientemente de la educación recibida, quien comete el acto. En este sentido, soy de la opinión de que las escuelas de negocio no tienen la capacidad, como sí opina Florence Noiville, de “formatear” a los estudiantes, convirtiéndoles en potenciales malhechores corporativos. En mi opinión, si un profesional, tras su paso por una escuela de negocios, acaba convirtiéndose en alguien capaz de realizar una acción a sabiendas de que ésta repercutirá negativamente en otra persona u otro colectivo, la responsabilidad es sólo suya y, muy probablemente, esta capacidad destructiva ya la traía incorporada de casa. Es decir, es posible que en la escuela de negocios haya afilado sus herramientas y haya aprendido a hacer con ellas un uso más destructivo pero, en ningún caso, cabe señalar a la institución educativa como responsable de sus tropelías.

En mi caso particular -estudié el MBA Part Time de ESADE-, no considero que mi paso por una escuela de negocios influenciara negativamente en mi ética profesional, sino, más bien, creo que fortaleció los valores éticos y de responsabilidad social que ya defendía antes del inicio del MBA y, sin duda, robusteció mi creencia de que un buen profesional debe ser, ante todo, una buena persona.

Mi agradecimiento a Carmen Sánchez-Silva por cubrir el acto y escribir sobre el mismo, a los profesores Marcel Planellas, Francisco Navarro, Santiago Álvarez de Mon por participar, a Florence Noiville por escribir el texto que originó el debate, y a Sira Coll, Responsable de Comunicación de Ediciones Deusto, por organizarlo.

Relevo generacional en los autores de libros de empresa

(Artículo publicado originalmente en RRHHDigital)

De un tiempo a esta parte venimos observando un progresivo relevo generacional en los autores más influyentes y, en consecuencia, con mayores ventas dentro del género de los libros de empresa. Aquellos autores que durante los años ochenta y noventa del pasado siglo coparon las listas de los más vendidos, convirtiéndose con ello en referencia para directivos y profesionales, van cediendo paso a una nueva generación de autores con edades comprendidas entre los treinta y tantos y los cincuenta y pocos.

Así, en Estados Unidos, los grandes gurús de antaño, tales como los ya fallecidos Peter Drucker o C. K. Prahalad o los todavía en activo Michael Porter, Jim Collins, Tom Peters, Henry Mintzberg, John Kotter, Philip Kotler, Daniel Goleman o Gary Hamel van perdiendo estrella y cediendo el testigo a nuevos nombres como Chris Anderson, Daniel Pink, los gemelos Chip y Dan Heath, Malcolm Gladwell, Tal Ben-Shahar o Guy Kawasaki, entre otros muchos.

Si bien los primeros siguen a pie del cañón y, como los viejos rockeros, siguen llenando auditorios (en el último ExpoManagement, por ejemplo, pudimos volver a ver a Daniel Goleman y a Gary Hamel), lo cierto es que, también como los viejos rockeros, las melodías que interpretan fueron escritas hace ya muchos años y el material nuevo no es, por así decirlo, el plato fuerte. Ello tiene su paralelismo en las listas de los más vendidos, en las cuales los nuevos trabajos de las viejas glorias hace tiempo que han dejado de aparecer. En estos momentos, los autores de libros de empresa capaces de proponer nuevas teorías o describir nuevos paradigmas, y, a resultas de ello, de alcanzar el medio millón de ejemplares vendidos, son nuevos talentos como los ya mencionados Chris Anderson, Daniel Pink o los gemelos Heath.

Dicho relevo generacional se debe a una cuestión evidente: la edad. No puede exigírsele a Philip Kotler, ya octogenario, que reinvente al marketing que ya inventó una vez incorporando las nuevas tecnologías y las nuevas herramientas de prescripción social. Pero no sólo se debe a la edad de los autores, sino también al envejecimiento de su público objetivo. Así, aquellos directivos que en los años ochenta y noventa estudiaron y crecieron profesionalmente con la estrategia de Porter o el liderazgo de Drucker han visto reducida su capacidad lectora, debido a que han pasado a ocupar cargos de altísima responsabilidad que les deja poco tiempo libre o bien porque, simplemente, se han jubilado y se dedican a otras tareas o tienen otros intereses. Las nuevas generaciones, por su parte, no han recogido el testigo y ya no recurren a los clásicos para afianzar su formación directiva. Y si lo hacen no lo hacen a través de los libros, sino acaso mediante la información, ya sea textual o audiovisual, que uno puede encontrar en Internet. Lo cierto, además, es que desde las escuelas de negocio tampoco se incita a los estudiantes a leer a los clásicos: a lo sumo se reparten unas fotocopias con  artículos clásicos de la Harvard Business Review y se proyecta en pantalla un resumen de las distintas teorías y aportaciones.

Todo ello ha comportado que, a día de hoy, y según los datos sobre venta de libros que ofrece Nielsen Bookscan  -la herramienta independiente que utilizamos los editores para monitorizar el mercado-, los grandes clásicos apenas venden unos pocos centenares anuales de sus libros también ya clásicos.

En contrapartida, los nuevos autores, aquellos que son capaces de describir nuevas teorías y analizar con detenimiento los cambios que se producen sin cesar en el mundo en el que vivimos, se aúpan a las lista de los más vendidos y lo hacen con una característica común: se alejan de la teoría académica para acercarse, en el lenguaje utilizado y en las temáticas tratadas, al gran público, siendo a menudo capaces de dar el salto para llegar a lectores ajenos al mundo de la empresa.

En España no vivimos ajenos al cambio generacional aquí descrito y en los últimos años hemos asistido a la irrupción de una nueva hornada de prometedores autores, tales como Pilar Jericó, Enrique Dans, Rubén Turienzo, Andrés Pérez Ortega, Fernando Trías de Bes, Enrique Alcat o Álvaro González-Alorda, al tiempo que plumas ya iniciadas pero no procedentes del management académico de los ochenta, como son Juan Carlos Cubeiro, Mario Alonso Puig o Francisco Alcaide han confirmado y superado las expectativas creadas. En ambos casos, se trata de autores que han sabido conectar con el público lector y cuyos libros, en ocasiones, se han convertido en referencia para los directivos y profesionales de su generación, quienes en absoluto han dejado de leer, sólo que, como ocurre siempre, han buscado respuestas a quienes han sabido dárselas. O, en palabras más mundanas, a rey muerto rey puesto.

Los señores de las finanzas

Liaquad Ahamed, economista y ex asesor del Banco Mundial, empezó a pensar en la redacción de su libro Los señores de las finanzas (Deusto, 2010) a fines de 1999 a raíz de un artículo en la revista TIME que llevaba por título “El comité que ha de salvar el mundo” y en el que se retrataba a tres hombres: Alan Greenspan, a la sazón presidente de la Reserva Federal; Robin Rubin, entonces Secretario del Tesoro y Larry Summers, subsecretario del Tesoro.

La revista los etiquetaba como los “tres héroes economistas” que habían salvado al mundo con su rápida intervención durante la crisis asiática de fines de los noventa. Leyendo el artículo se percató de que en la crisis de los años veinte algo parecido había ocurrido y que fueron cuatro los hombres que por aquel entonces conformaban lo que vino en llamarse “el club más exclusivo del mundo”. Con una salvedad, estos cuatro hombres no salvaron el mundo, sino que más bien lo empujaron hacia lo que en palabras de John Maynard Keynes fue “una de las mayores catástrofes económicas de la historia moderna”.

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Sobre cómo utilizamos Twitter en Deusto, Gestión 2000 y Alienta

El pasado 23 de octubre tuve la ocasión de participar en la edición especial 2º Aniversario de Cava&Twitts, un evento organizado porAngel CustodioMarc CortésMarta Abella y Xavi Güell, y que en esta ocasión estaba dedicado a cómo Twitter ha cambiado nuestra vida personal y profesional.

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En la mesa redonda, en la que me acompañaban, además de Marc CortésAlex PuigXavier MarínRicard EspeltRafael Luján, hablé sobre el uso que hacemos de Twitter en los sellos DeustoGestión 2000Alienta y en este post me propongo ampliar lo ahí dicho.

Pensando que sería una buena herramienta para comunicarnos con nuestros lectores y para dar a conocer nuestras novedades editoriales, creamos los perfiles en Twitter de @EdicionesDeusto@Gestión2000 y@Alienta en la primavera de 2009. Rápidamente nos dimos cuenta de que Twitter en realidad servía para muchas más cosas y, sobre todo, nos dimos cuenta que quien manejara las cuentas debía ser una persona que realmente entendiera todo su potencial, además de ser una persona ya habituada en su uso y manejo.

Con este objetivo en mente, publicamos la oferta de trabajo en el propio Twitter y fue por este mismo canal que conocimos a Sira Coll, actual Responsable de Comunicación de los sellos y persona al frente, desde su incorporación en octubre de 2009, de nuestras cuentas corporativas. Sin lugar a dudas, ha sido el excelente trabajo de Sira Coll lo que ha permitido que la utilización de Twitter por parte de Gestión 2000 y el resto de sellos haya sido referenciado en estudios tales como el llevado a cabo por el blog Anatomía de la Edición y MktFan.

Puestos a analizar qué nos ha permitido Twitter desde que empezamos a utilizarlo, destacaría su capacidad para acercarnos a nuestros lectores. Esto es, saber quiénes son y, más importante, qué quieren leer. Las editoriales siempre han ido un poco a ciegas en ambos aspectos: al mediar siempre un intermediario –en este caso el librero-, los editores no solemos conocer a nuestros lectores. Están ahí, sí, pero excepto en presentaciones de libros o en festejos como el día del libro en Barcelona o la misma Feria del Libro de Madrid raramente coincidimos con ellos. Twitter nos ha permitido poner cara y voz a un buen número de lectores, así como poder conversar con ellos sobre sus intereses, sobre qué les ha parecido un libro en cuestión o, como decíamos, sobre qué quieren leer.

En este sentido, cabe destacar una iniciativa que surgió en Twitter y de la que estamos especialmente contentos: la Wish List de Gestión 2000. Impulsada por Xavi Bermúdez, los integrantes del grupo nos proponen aquellos libros publicados en EEUU que les interesaría que tradujéramos. En apenas un añito, un par de novedades han salido de esta wish list y es que, evidentemente, no hay mejor manera que saber qué quieren leer tus lectores que sean ellos mismo quienes te lo digan. Eso no quita, claro está, que el editor tenga que seguir informándose por los cauces habituales y consultando las herramientas habituales tipo Nielsen, pero ofrece una información de primera mano sobre libros, temáticas y tendencias que pueden interesar al público objetivo de la editorial.

@xbermudez: Otro libro para echarle un vistazo http://bit.ly/9kFvIP “Business Model Generation” quizás para @gestion2000?

Y si para nosotros como editores es capital conocer las opiniones de nuestros lectores, de modo que son los propios lectores quienes se convierten en nuestros prescriptores, no es menos importante la capacidad de Twitter, y de otras redes sociales, como herramienta de prescripción entre los propios lectores. En este sentido, Twitter nos permite monitorizar en todo momento qué se dice de nuestros libros, permitiéndonos también reenviar aquellos mensajes en los que los lectores expresan su opinión sobre nuestros libros, de modo que ya no es la propia editorial quien recomienda un título en concreto sino un lector del mismo. Esta recomendación entre lectores no tiene precio.

@mjlopezz: Me ha encantado el libro “La sorprendente verdad sobre qué nos motiva”

No obstante, los lectores pueden recomendar un libro, o bien todo lo contrario. Internet y las redes sociales en particular han hecho estallar por los aires aquella creencia de los profesionales del Marketing según la cuál un cliente descontento era capaz de hablar mal de una empresa, una marca o un producto con aproximadamente 10 amigos o colegas. Ahora mismo, una crítica, una queja o una reclamación procedente de un cliente insatisfecho pueden tener un alcance casi ilimitado. Decía Steve Jobs que “si a tus clientes les ofreces una gran experiencia, los clientes se encargan de contarlo”. Lo mismo ocurre, o seguramente peor, cuando les ofreces una mala experiencia, que en el sector del libro puede deberse a una mala compaginación, una mala traducción o, simplemente, a un mal libro, entre otras razones. Cuando esto ocurre es una gran ventaja descubrirlo a tiempo y para ello existen múltiples herramientas. La ventaja de Twitter es que no sólo te permite detectar la queja o la crítica sino también ponerte en contacto con el demandante para intentar solucionar el problema y, sobre todo, evitar que su queja se expanda.

@BioGio: @Gestion2000 NO, yo creia comprar 1 libro. El lector d libros ya lo tengo. Pero lo q me fastidia s qe su lector es muy deficiente. Devolver?

Y aquí entramos en otro aspecto esencial de Twitter: la atención al cliente. Aunque todavía es un canal minoritario, es juntamente con Facebook el que más está creciendo, en detrimento del correo electrónico y las llamadas por teléfono al call center. En este sentido, cada vez en mayor medida nos llegan mensajes vía Twitter en el que nos preguntan sobre libros a publicar, libros disponibles sobre una materia en concreto, fechas de salida de las novedades, precios, posibilidad de descuentos, existencia de versiones electrónicas o solicitudes parecidas. Para el lector es un canal inmejorable: es gratis y rápido. Para nosotros también, y exactamente por las mismas dos razones.

@sthrgarci:@Gestion2000 Acabo de ver que váis a sacar el libro de Avinash “Analítica web 2.0” Para cuándo?? 😀

Asimismo, y relacionado con la rapidez y disponibilidad de la marca en Twitter, cabe destacar la capacidad de la herramienta para desarrollar la marca y para asentar su reputación online. Como dice nuestro buen amigo y autor Pere Rosales en su libro Estrategia Digital, lo importante es “que la marca esté donde está la gente a la que quiere influir y que se gane su confianza generando experiencias, no mensajes”. En este sentido, en los perfiles de Deusto, Gestión 2000 y Alienta damos a conocer nuestros libros, pero también libros de la competencia que nos parecen acertados y noticias relacionadas con el mundo de la empresa, nuestro campo de acción. Con ello intentamos aportar a nuestros seguidores algo más que la mera información de nuestras novedades editoriales.

RT @libroscabecera Ya la venta “LA PRIMERA VENTA DEL EMPRENDEDOR” http://bit.ly/d3FF9u / No es nuestro, pero tiene una pinta exquisita.

En definitiva, Twitter nos permite acercarnos a nuestros lectores, intercambiar impresiones con libreros y otros actores del sector editorial, gestionar posibles problemas con clientes descontentos, descubrir tendencias del mercado, reforzar la estrategia de branding de nuestras marcas, consolidar nuestra reputación online y, en definitiva, formar parte de la conversación, tal y como reclamaban los autores deEl Manifiesto Cluetrain hace más de diez años, pero que nunca fue tal fácil como lo es ahora con Twitter y con el resto de redes sociales.

Mesa Redonda “Las posibilidades del diseño en el libro digital” Liber2010

Hace unos días, Arantxa Mellado, Directora de Ediciona, la red social del sector editorial, me llamó para invitarme a participar en la mesa redonda sobre las posibilidades del diseño en el libro digital que se celebró el pasado jueves 30 de septiembre en el marco del Liber 2010, en Barcelona.

La mesa estuvo compuesta por Enric Jardí -diseñador gráfico editorial-, Walid Hakiri -Co-fundador y responsable tecnológico de la editorial digital Amphibia-, Ismael Nafría -Director de Contenidos Digitales de Grupo Godó-, y un servidor, y estuvo moderada por la propia Arantxa Mellado.

Si bien la conversación que mantuvimos no siguió necesariamente el guión previsto, a continuación reproduzco los apuntes que me preparé para la ocasión y en los que doy mi opinión sobre varios aspectos relacionados con el libro electrónico. Seguir leyendo

El año de los libros sobre la crisis

Artículo publicado en el Anuario DeLibros (Enero 2010) y en Know Square (Febrero 2010).

Si estamos de acuerdo en que el principal cometido de los editores de No Ficción es publicar libros que den respuesta a las preocupaciones que en cada momento acechan al público lector, estaremos de acuerdo en que durante el pasado año 2009 dicho cometido se cumplió con creces. La demanda de los lectores fue doble: por un lado textos en los que se explicaran las causas y orígenes de la crisis económica y, por otro, manuales en los que se dieran las instrucciones precisas para combatir sus efectos, tales como el incremento de la morosidad en las empresas, las trabas para acceder al crédito o la dificultad para reincorporarse al mercado laboral. La respuesta de los editores no se hizo esperar y desde principios de año se sucedieron las novedades editoriales sobre la materia. Seguir leyendo

La historia del management de la mano de Deusto, Gestión 2000 y Alienta

Artículo publicado en la revista Mercurio (Octubre 2009) y en Know Square (Marzo 2010)

Libros de empresa, libros de gestión, libros profesionales o libros de narrativa empresarial son todas ellas denominaciones de un mismo género literario que los más puristas del sector gustan llamar management, entendido como concepto editorial y no como la disciplina dedicada a la dirección de empresas, personas y recursos. Se trata de libros con un fin común: animar al lector a racionalizar su proyecto empresarial, ayudándole con la teoría e ilustrándolo con la práctica.

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